En marco del primer ciclo del 3er Conservatorio de Educación Ambiental titulado “La Educación Ambiental como medicina en tiempos de incertidumbre y pandemias”, organizado por el Departamento de Educación Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente, se presentó Javier Benayas, catedrático de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid.

En la oportunidad, Benayas expuso sobre su último trabajo como miembro de la  Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS) en coautoría con Carmelo Marcén, titulado: “Hacia una Educación para la Sostenibilidad. 20 años después del Libro Blanco de la Educación Ambiental en España”, documento de reflexión y análisis que revisa el quehacer de la educación ambiental en España durante los últimos 20 años, con el objetivo principal de crear un plan de acción que será sometido a participación ciudadana para plantar las bases futuras de la disciplina y servir de modelo al resto del mundo.

Enfocarse en los “que no creen”

Benayas empezó su ponencia rompiendo esquemas e indicó que uno de los desafíos que tiene la Educación Ambiental es buscar “la participación de quienes causan la insostenibilidad del planeta, no de los que llamo los convencidos, puesto que ellos ya participan del quehacer medioambiental”, agregando que los problemas se presentan con los adolescentes y adultos, “agradezco y valoro el trabajo que docentes y educadoras de jardines infantiles pueden hacer desde edades tempranas hasta los 14 años, pero después son muy pocas personas ponen en su escala de valores a la educación ambiental, por eso es en la juventud donde tenemos que dar la batalla, ya que es ahí donde están las bases del futuro, porque el mundo es finito y tenemos que consumir menos”.

Finalmente, se refirió a la crisis sanitaria que se vive a raíz de la pandemia por Covid-19, indicando que la Educación Ambiental es similar a la medicina, pero enfocada a mejorar la salud del planeta: “el mundo está enfermo y no sólo de Covid. Esto además es el resultado de un cúmulo de enfermedades (consecuencias) que se han generado, para esto es necesario que se hagan “prospectos” (indicaciones), a modo de lo que denomina “píldoras (soluciones) sostenibles”  a partir de la  educación ambiental, donde la píldora señala que serían  los ejemplos de gestión de  prácticas de consumo sostenible,  destacando como ejemplo los huertos urbanos”.

Fuente: Ministerio del Medio Ambiente

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